Me dijeron que aquí no murió nadie,
al pasar junto al telefóno públicoque estaba rodeado de flores.
¿En dónde más no murió nadie?
Aquí, en el paso común junto al edificio
desde donde la gente tropieza y cae,
pero nunca es grave.
En esta casa hubo un incendio,
¿no murieron dos mujeres ahí?
No, el Sol aún brilla aquí;
a salvo está con su progenie.
La encontraron en el parque
(Su foto, esta que vez aquí)
Quienquiera que haya sido, la empujó por el barranco.
Su rostro es un viejo retrato olvidado desde años atrás
Y abandonado para morir entre el fango:
Ni siquiera alcanzó los dieciséis.
¿Quién llora? Nadie.
¿Quién grita?
¿Quién lucha,
y pelea, y se oculta de ti,
el que miente,
mata y toca sin permiso?
Una mala semilla entre muchas.
Son tantas, que incluso
Yo misma tengo miedo
de plantar una mía por aquí.
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